Controla Tu Maravillosa Mente

La mente es uno de los grandes poderes de nuestra existencia. Es nuestra conexión con quienes somos. Mantenerla en modo «taladro» sin control nos separa de los estados más magníficos de la existencia.

«Para alcanzar la iluminación, lo primero que hay que hacer es purificar la mente. Cuando controlas la mente, cualquier cosa es posible. Los sabios buscan la mente, no la iluminación; los tontos buscan la iluminación pero se olvidan de su mente. Los sabios controlan su mente y no su persona; los tontos controlan su persona pero se olvidan de su mente.»

Hui Hai (730-800)

Nuestra querida mente puede ser como un caballo desbocado que va a donde le place sin que su jinete pueda hacer nada. Literalmente tiene la habilidad de sacarnos de donde estamos, el presente, para llevarnos o al pasado con sus lamentaciones o al futuro con sus preocupaciones. Este uso automatizado, sin control, de la mente no sirve para nada más que para estresarnos y/o angustiarnos, ambas cosas poco útiles para una vida equilibrada.

¿Cómo podemos controlar la mente?

El gran fracaso de nuestro manejo de la mente radica en no observarla.

El mecanismo por el cual la mente parece que tenga vida propia y se adueñe de nuestra atención a su antojo es complejo y responde a muchos años de programación. En cambio, la forma de utilizarla como la herramienta que es, puede ser sencilla:

Primero queremos no identificarnos con ella. Tú mente no eres tú, por eso, puedes escuchar tus pensamientos igual que sientes tus emociones. Cuando no nos identificamos con nuestros pensamientos nos convertimos en quien observa y la mente pasa a ser algo que podemos utilizar para lo que queremos.

Segundo, desde esa posición de quien observa, ya podemos focalizar nuestra atención en lo que queramos. La atención es lo que enfoca la mente. Y tú atención la diriges tú, no tu mente. Si lo hace ella, será como ese caballo desbocado. Puedes llevar tu mente donde quieras. Es una cosa que ya sueles hacer a voluntad, por ejemplo: cuando necesitas planear o preparar algo, pones tu mente en el escenario necesario para planear y/o cuando te apetece recordar algo viajas con tu mente al pasado. Es algo que haces tú.

Es útil recordar el principio de mentalismo que incluye: Donde pones tu atención, se expande y magnifica. Esto ya te da una pista de lo poderoso que es utilizar la mente.

La atención es la fuerza de la vida, es lo que le da vida a las cosas

John Butler

El reto viene cuando tu mente lleva mucho tiempo funcionando en automático. Es muy común, De hecho le han puesto muchos nombres divertidos: La mente mono, la ruidosa compañera de piso, la vocecilla incansable, la Antonia….En La Conexión con que nos Une (ediciones urano) le dedique un capítulo entero llamándola «la jefa cruel». Así que ya ves que es un «mal» habitual en la domesticación.

En todo camino de despertar llegan las oportunidades de entrenamiento. Controlar nuestra mente, utilizarla a voluntad, es una base fundamental para nuestro bienestar y nuestra felicidad. Cuando ella tiene el mando dice cosas que han sido programadas como: «déjate de tonterías» o «cuando tengas esto o consigas lo otro serás feliz», este último es su programa más potenciado por el falso paradigma: tener-hacer-ser. La buena noticia es que «cuando tenemos esto y hacemos lo otro», en breve, nos sentimos igual que antes o peor porque nos falta esa base fundamental. Controlando la mente entraremos en el paradigma: ser-hacer-tener, es la entrada a vivir una vida espiritual:.

La mente es nuestra conexión con quienes somos, como decíamos al principio, y cuando no responde a programas automatizados puede ser uno de nuestros acceso a la conciencia, casi nada. Al tener el mando podemos elegir que canal sintonizar. Así nuestro sistema cuerpo-mente se puede convertir en un receptor de la conciencia si está abierto y observando. ¿te das cuenta de lo que significa esto? Es una poderosa forma de conexión con nuestra espiritualidad, nuestro yo superior, universo, dios o como quieras llamarlo.

Ahora por si te sirve te cuento algunos tips que te pueden servir para entrenar tu maravillosa mente.

7 Formas de entrenar la mente:

1- Activa tu «indicador de mandos»: Llamo indicador a un elemento imaginario con una tarea concreta, en este caso, el indicador será: «te atrapé haciéndote con el mando de nuevo», una forma de detectar que tu mente está al mando y de poner tu atención donde tú quieras tenerla. Para activarlo pídele literalmente, con el ritual que quieras, a tu propia mente que te avise cuando se ponga a hablar en piloto automático. Es una de las cosas más fascinantes que podemos experimentar porque la mente en automático habla nuestras creencias.

2- Habla con tu mente: Verás que puedes literalmente entablar una divertida conversación con tu mente para descubrir tus creencias más a fondo. Al principio tu mente te contará todas las cosas que siempre de has creído y puedes usar la siguiente pregunta: ¿En serio acabo de pensar esto? Eso te separará de ella para no identificarte.

3- Piensa en tu mente como si fuera un músculo: Igual que destinamos tiempo a ejercitar nuestro físico en un gimnasio o al aire libre o con nuestro deporte favorito podemos destinar tiempo a entrenar la mente. Mucha parte de la cultura occidental se ha dedicado a separarnos de nuestra espiritualidad poniendo por medio a falsos, autoproclamdos con sus dogmas: intermediarios de Dios. No necesitamos traductores. Mediante la meditación podemos fortalecer el «músculo» de la mente para potenciar el estado de armonía que hemos venido a experimentar. El entrenamiento es meditar dedicando un tiempo a la observación de los pensamientos. No a intentar no tenerlos. Enfócate en algo. Puedes meditar como te plazca, no hace falta que te sientes en la posición del loto, puede ser mientras caminas con la atención en tus pasos o mientras barres con la atención en la escoba, se trata de disminuir los pensamientos hasta que la mente se calme, después puedes focalizar tu atención ya que la mente no puede estar en dos pensamientos al mismo tiempo.

4. Conecta tu mente a la mente universal: La mente no está en el cerebro, el cerebro es solo el receptor de la mente. Como en una radio, el cerebro sería el aparato que recibe las ondas que se emiten desde otro lugar. Piensa en la magia de lo invisible. Visualízate como un canal que recibe la señal del universo y energetízate con los nuevos pensamientos que proceden de la mente universal.

5- Pasa tiempo en contacto con la naturaleza: montañas, bosques, playas, ríos…tienen la energía de la vida, son espacios donde se puede calmar la mente fácilmente. Además la naturaleza es una conductora muy potente de la mente universal.

6-Limpia la «caché»: Igual que haces con tu ordenador. Revisa algunos pensamientos repetitivos, suelen necesitar atención y reflexión para transformarse así los limpiarás. Así dejarán de «ocupar» espacio.

7- Destensa: Normalmente cuando la mente tiene el mando, los músculos se tensan. Así que puedes fijarte, en cuanto atrapes a tu mente campando a sus anchas, en tu hombros, seguramente estarán un poco levantados, es un reflejo, y el mismo hecho de relajarlos te devolverá el mando. Lo mismo ocurre con otras partes del cuerpo, irlas destensando de vez en cuando te dejará darte cuenta de quien tiene el mando.

A partir de establecer la base fundamental de controlar la mente comienza un viaje nuevo, una aventura espiritual de quien somos más allá de lo que nos han contado y nos hemos creído. Así que: ¡Feliz aventura!

11 comentarios

  1. Gracias por este blog querida Eva, me viene “como anillo al dedo” pues justo ayer tuve un tropiezo y caí en manos de mi mente controladora … era tan alto mi ego que me quedaron grandes raspones cuando me caí de él. Hoy con este mensaje tomo vuelo para escucharme y seguir conectando conmigo misma Te quiero querida Eva GRACIAS

  2. Que buen resumen !!! es un buen plan de entrenamiento para la mente , o para nuestra “Atención “… me encantó el punto 4, donde le pones un sintonizador-mente universal!! Hermoso concepto … una y mil veces .. “GRACIAS “ querida amiga

  3. Gracias Querida Maestra por esta publicación!!! Como todo lo que escribes siempre me conecta y me lleva a otro nivel. Se siente la paz al leer.

    Yo descubro varias veces apretando mis dientes y es señal de quién tiene el mando en esos momentos. Estar sintiendo que me pasa en el cuerpo delata quién está al mando

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