Disfruta de lo que tienes

Los pensamientos parecen tener el control de nuestra vida, casi siempre estamos pensando en lo que vamos a hacer o en lo que hemos hecho. Pocas veces estamos plenamente viviendo.
Aunque nos hemos creído que la felicidad está en el futuro, el famoso: “seré feliz cuando…”, eso es precisamente lo que nos aleja de ella. Así que una de las claves, en mi opinión, de vivir plenamente está en los pensamientos que tenemos.

Cuidamos nuestro cuerpo, nuestra casa, a nuestros amigos, nuestra ropa, nuestro teléfono, nuestro coche, hasta nuestro perfil de facebook, y en cambio pocas veces prestamos atención a los pensamientos. Y lo que parece más interesante es como nos identificamos con ellos, es decir, creemos que somos lo que pensamos.

Mi creencia actual es que los pensamientos se proyectan en nuestra vida como hace un proyector con las diapositivas que queremos mostrar. Por eso cuando queremos cambiar lo que vemos podemos empezar por cambiar lo que pensamos.

Veo muchas personas que sufren por lo que no tienen, y eso hace que sus pensamientos se apoderen del momento dejando en segundo plano lo que es verdaderamente importante para ellas. Por eso puede ser útil disfrutar de lo que tienes y una forma de hacerlo es poniendo atención a lo que piensas.

¿Cómo cambiar nuestros pensamientos?

1- Sabiendo que tú no eres tus pensamientos sino quién los piensa. Existe una práctica cada vez más conocida llamada meditación. Con ella puedes entrenar el hecho de que “tú no eres tus pensamientos”.

2- Dándote cuenta de que cualquier pensamiento es temporal, es decir, no dura para siempre. Por ejemplo si hoy piensas que no quieres ver a tu madre no quiere decir que lo sigas pensando siempre, así que puedes sentirte libre de los pensamientos que tienes.

3- Pensando con tranquilidad, es decir, no tenerle miedo a los pensamientos, dejarlos fluir, no identificarte con ellos. Incluso puedes usar el sentido del humor, yo lo hago mucho, a veces me rio de lo que acabo de pensar y me digo ¿de dónde saldrá este pensamiento?, ¿en qué momento me sirvió para algo?, ¿de quién lo debo haber heredado?…

4- Poniendo atención a nuestras palabras. Antes de decir algo en voz alta, escúchalo para ti, y luego decide si eso que vas a decir quieres proyectarlo en tu vida o no. Tal vez te llevará un poco de tiempo al principio pero alucinarás en breve de lo que “ibas a decir” y podrás darte cuenta de tus pensamientos.

5- Sintiendo qué es importante para ti en este momento. Los pensamientos más repetitivos son los que nos han “obligado” a tener, como hacían en la escuela ¿recuerdas? “La letra con sangre entra” “repítelo hasta que te quede grabado”. Yo hoy en día puedo seguir cantando la canción de muchos anuncios de la tele que son de productos que no me importan ni lo más mínimo, y hace diez años que no la veo… Quienes crean anuncios lo saben y quienes los compran también porque a más repetición, por estar programados así, más se queda en nuestras cabezas. Entonces haz una criba de lo que es importante para ti así será muy fácil detectar los pensamientos, relacionarlos y descartarlos o quedártelos.

6- Estando presente en todo lo que haces. Date cuenta de cuando tu mente está en el presente, en lo que estás mirando, en lo que estás haciendo y cuando está pensando en lo que va a hacer, futuro, o lo que ha hecho, pasado. Cada vez que te sorprendas en algún lugar mental diferente del presente, te estás perdiendo lo que ocurre, así que vuelve, vuelve aquí y ahora. Te ayudará conectar tus sentidos, observa, escucha, siente, respira…porque en los sentidos, la vida existe.

7- Dejando de querer “más”, al menos, hasta que no disfrutes de lo que tienes. Lo que quieres y no tienes te impide disfrutar de lo que tienes y eso suele ser causa de ansiedad, malestar y estrés. Lo que crees que quieres, que no tienes, crees que lo quieres porque crees que te va ha hacer sentir de alguna manera que quieres sentirte ahora mismo y justamente las emociones son algo que solo dependen de tu interior.

8- Recordando que la mente es como un poderoso proyector de imágenes. Por eso nuestra realidad es un reflejo de nuestros pensamientos. Para el óptimo funcionamiento de nuestra mente, igual que el proyector, debe estar conectada a la corriente, estar en la entrada del dispositivo que deseamos proyectar y sobre todo no tener las lámparas fundidas.

Si tu educación se parece a la mía y apuesta que sí, básicamente porque estás leyendo esto, estos conceptos pueden ser grandes retos que, en mi opinión, requieren mucha atención hasta que no cambiamos los patrones que venimos repitiendo por años.
El bienestar, la satisfacción y la plenitud únicas de la vida en el momento son nuestra tendencia natural. Lo que ocurre es que nos han entrenado para ser eternos buscadores de algo que ya tenemos, esa es la base del consumismo, proyectar la felicidad en un futuro que nunca llega. Pero hace falta mucha energía para mantenernos “infelices” siempre. A partir de ahora ya detectarás cuando no estás disfrutando y podrás cambiar tu pensamiento y volver a la vida.

Un comentario

  1. Es tan fácil y difícil vivir el momento.Siempre esperando….Que nos cuiden,que nos sorprendan,que nos contraten,que nos quieran,ese que nos …..

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