La Enfermedad de La Preocupación y su Antídoto

Hemos creado una sociedad donde la preocupación es un estado normalizado. Preocuparse por el trabajo, por los hijos, por el dinero, por las multas, por los radares, por la salud, por quedar bien, por lo que ponerse, por llegar a tiempo, por el que dirán, por los padres, por la salud, por lo que pasará, por el coche, por el futuro, por el pasado, por el presente……..es tan común que suele pasar desapercibida hasta que tienes un «imprevisto» que te ayuda a reflexionar…

Nuestro cuerpo está perfectamente diseñado para funcionar en óptimas condiciones, nuestras células se regeneran, los órganos cumplen sus funciones y todo fluye en armonía si la mente se lo permite. Pero muchas veces la mente está ocupada pensando en lo que le preocupa y no le permite al cuerpo funcionar equilibradamente.
Usamos la mente, demasiado a menudo, para preocuparnos, así nos programaron porqué la abuela se preocupaba, papa se preocupaba y la mayoría de adultos se preocupaban. Aunque de niñ@s no lo comprendíamos, sobre todo porqué no es un estado natural del ser, se encargaron de decirnos: «Ya lo verás cuando crezcas» y ahora vivimos con el patrón: «Es necesario preocuparse para vivir», es decir, vida y preocupación son casi sinónimos para muchas personas.

Ha llegado tan lejos la preocupación como modo de vida que nos olvidamos de vivir porqué nos estamos preocupando.

Lo primero es entender que preocuparse no sirve de nada, más bien lo contrario, la palabra lo dice: Pre (antes) Ocupar, ocuparse antes de que ocurra, entonces estamos haciéndonos una idea de lo que no queremos, esa es la razón por la que los nin@s se caen cuando un adulto les dice: «¡Te vas a caer!» porqué es generarle un futuro inmediato, basado en una preocupación. Ese adulto con sus miedos propios se preocupa por el niño y se cree que se va a caer por eso se lo dice, normalmente más de una vez seguida y en tono autoritario, así que crea una posibilidad en la mente del niño que necesita hacerse una idea (imagen) de lo que es caer, y para cuando «ve» lo que es caerse, a veces, ya es tarde y está en el suelo: ¡Preocupación generada perfectamente creada! No es que tengas poderes y veas el futuro es que lo estás creando.

Y ahora, los que hemos sido niñ@s «te vas a caer» hacemos eso muy a menudo, imágenes de cosas que nos van a pasar muchas veces negativas o peligrosas pasan por nuestra mente augurando un futuro que no queremos pero que no paramos de crear, de ahí que podamos llamar a la preocupación enfermedad.

Continuamente nos asaltan pensamientos de preocupación por cosas y eso nos separa del momento que vivimos. Es como estar en la playa tranquilamente tomando el sol y que vengan dos personas se coloquen a tu lado y empiecen a hablar sin parar, sus voces se meten en tu cabeza y no disfrutas del momento porqué solo les oyes a ellos.

Algunas personas creen que sus preocupaciones se van cuando se distraen pero la distracción solo enmascara, cuando termina la distracción vuelve la preocupación que en realidad no se había ido a ningún sitio. Sería como en nuestra historia de la playa ponerse el ipod a todo volumen para no escuchar a los que hablan pero eso no los hace desaparecer.

Lo verdaderamente transformador es cambiar la preocupación por confianza. Las cosas no se solucionan porqué nos preocupemos por ellas, se solucionan porqué dejamos espacio para que lo hagan. Grandes soluciones históricas han llegado en momentos de espacio como el problema que Arquímedes solucionó mientras tomaba un baño….

La energía de la preocupación va en la dirección opuesta a la solución, la solución está en la confianza y para eso quieres dejar espacio. 

Queremos reaprender a confiar en la vida, en nosotros mism@s, en las personas, en que todo está bien, en que encontraremos a solución y levantar la cabeza para seguir viviendo y poder ver las señales del bienestar y el equilibrio.

La confianza es ese equilibrio tranquilizador que resuena en nuestro interior y transmite lo necesario para que vivamos como merecemos tanto nosotr@s como las personas de nuestro entorno. Es el estado natural con el que nacimos, ningún niño está en brazos pensando: ¿Me han soltar?, ¿Va a venir alguien a robarme?, ¿Seguro que me puedo fiar de esta persona? ¿Qué voy a comer esta noche? ¿Mañana podré ir al cole? ¿Mi mama me quiere de verdad?…..Viven confiando y eso le da espacio para disfrutar cada momento al cien por cien haga lo que haga.

Cuando vives al cien por cien cada instante no hay espacio para la preocupación, confías en la vida y conectas con la magia de la creación.

8 comentarios

  1. Hola cielo, gracias por el post. Vivir con seres preocupados también al final después de leer el post siento que es lo mismo, tal vez con un grado de visión más amplio, si una persona al final es ese patrón igual aceptar es una opción y una oportunidad.

  2. ¿ Y SI LA PREOCUPACION Y LA CONFIANZA NO FUERAN OPUESTOS EXCLUYENTES SINO DOS ASPECTOS COMPLEMENTARIOS DE UNA MISMA EMOCION VITAL?. LA PREOCUPACION VIAJA EN EL TIEMPO RECOGIENDO ESPERIENCIAS PASADAS Y DISEÑANDO FUTUROS MAS POSIBLES. ES LA QUE TRABAJA EN LA «REALIZACION» DE UN SUEÑO, EN LA TRANSFORMACION DE UNA REALIDAD. LA EMOCION LIGADA A TU PROPIA RESPONSABILIDAD EN LA CREACION DE TU VIDA. LA CONFIANZA ES LA ACEPTACION AGRADECIDA DEL AQUI Y EL AHORA. LA»LIBERACION» DE LA TENSION DEL DESEO QUE DESAPARECE PORQUE NADA ME FALTA. «LIBERACION» TAMBIEN DE LA RESPONSABILIDAD PORQUE TODO ESTA EN ULTIMO ESTREMO EN MANOS DEL UNIVERSO.
    HACER CON CARIÑO Y LO MEJOR POSIBLE ESTA EN NUESTRAS MANOS Y NUESTRA MENTE. (CUIDADO, PREOCUPACION)
    SABER QUE EL RESULTADO DE NUESTRA ACCION ESTA EN MANOS DEL UNIVERSO. (CONFIANZA)
    SABER JUGAR CON LOS DOS ASPECTOS MANTENIENDO UN EQUILIBRIO SIN DEJARSE ARRASTRAR NI POLARIZAR HACIA NINGUNO DE LOS DOS ASPECTOS PARA NO QUEDAR COLAPSADOS.

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