La Verdadera Importancia de las Cosas

pandas«Cada vez que os sentís negativos hacia alguien, él os estará brindando un regalo al permitir que conectéis con vuestros propios asuntos pendientes» Elisabeth Kübler-Ross

Y en cambio ¿Qué solemos hacer? Darle una importancia insana a las cosas «negativas» que nos ocurren. Podemos estar hablando días de algo que nos que ha pasado y así en lugar de aprovechar la oportunidad….lo perpetuamos hasta grabarlo en nuestros preciosos cuerpos y en el mejor de los casos caer enfermos….

¿Cual es la «Verdadera» Importancia de las cosas?
¿Tanta importancia tiene que un coche se cruce en nuestro en camino de repente cuando vamos conduciendo? ¿Tanta como para sobresaltarnos, tocar la bocina y hacer un gesto aprendido de lo más inútil del planeta como levantar las manos haciéndole una señal que seguramente ni va a ver? ¿Tan importante es eso?
¿Tanta importancia tienen las palabras que una vez te dijo una persona a la que amabas que te pusiste una coraza invisible de justificación con la que te paseas para que todo el mundo te vea y te de la razón pero que en el fondo sabes que no se sostiene a menos que sigas hablando «mal» de ella?

Y que pasa con el agua que bebes, ¿Le has dado alguna vez las gracias? ¿Te has parado a darle la importancia que tiene?

¿Puedes vivir sin discutir? ¿Y sin agua? Entonces……¿Para qué darle importancia a las discusiones y no al agua?

«Todo me sale mal»– me dice una chica charlando en una cafetería con un te en la mano.
«¿Todo?»– Le contesto
«Si, todo lo que hago me sale mal, no importa el que»– Responde
«Ahora estás bebiendo una taza de te y no veo que te salga mal»– Le digo
«No me refiero a eso, eso no es importante» – Contesta buscando que le de la razón.
«¿De verdad no lo es? ¿Y qué lo es entonces?, ¿Hay algo más importante que este momento?»….

Si en lugar de vivir, sobrevives, encuentra la «verdadera» importancia de las cosas. Incluso lo que consideras «negativo» tiene la importancia justa del aprendizaje, aprende lo que sea y deja de darle importancia para poder dársela a la vida y a lo que esencialmente eres que solo está aquí y ahora!! Y así como donde pones la atención se expande tendrás más de lo que verdaderamente es importante como por ejemplo el amor 😉

7 comentarios

  1. Gràcies Eva!!! El agua, el té, el momento…. (o estar ahora leyendo y escribiendo) es lo realmente importante, lo único real. Las cosas importantes de la vida de cada uno son las que cada uno decide que sean importantes, y el día que descubrimos que se puede cambiar el foco de atención (a las cebras en vez de a los no conejos) conseguimos un gran avance hacia la paz, la plenitud, la calma, la presencia, o como cada cual llame a esa sensación…. Un abrazote!!!!

  2. Desde que hace unos tres años descubrí la técnica del ho’oponopono me acostumbré a dar las gracias no solo al agua sino también a los alimentos. Ahora mi agradecimiento se extiende a todo lo que percibo… y es fantástico porque mi percepción ya no es la misma que antes de practicar el agradecimiento.

  3. Veo esta entrada días después de haber estado enfermo (no por negatividad, pero sí por una mala combinación de poco sueño y una prisa constante que duró varios días (y que podría y debería haberme ahorrado)).
    Sea como sea, una de las cosas que hice al respecto (además de parar en seco y dejar pasar el tiempo) fue pegar en una cantimplora de agua una etiqueta escrita con «gracias». Que es lo que vino a ser «beber gratitud» hasta que me encontré bien. Lentamente, y dando las gracias a cada trago. Fue precioso. Me pregunto si recordaré hacerlo de vez en cuando sin necesitarlo urgentemente.

    Lo que sí recuerdo a menudo (supongo que por no haberlo olvidado nunca), es lo de disfrutar de las cosas que son grandes y no lo parecen a la gente normal. Hoy he salido de la universidad a las nueve de la noche. Llovía, y nunca llevo paraguas. «Los paraguas son para covardes», me digo siempre, «haz que pare la lluvia si te atreves, y si no puedes disfrútala» 😀 Así que me he puesto los patines y he patinado hasta casa durante 15 minutos. Bajo la lluvia y sobre los charcos. Escuchando música. Sonriendo, y contemplando la incomprensión de los que se escondían, aparentemente sin motivo alguno, bajo sus telas de colores. 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.