Nada se rompe, todo continúa de otra manera.

Somos seres completos, somos continuidad en estado puro.
Nada se rompe porque nada se une, todo simplemente ocurre, sucede.
Algunos seres pasan por nuestras vidas, otros se quedan en ella. Todos son parte de nuestra existencia, son parte del todo.
Si nos apegamos, no podemos amar libremente.
Dejar ir es permitir el espacio necesario para seguir sitiéndonos completos.

Siente lo que eres, olvida lo que no.

La mente programada te engaña haciéndote creer que serás feliz cuando las cosas sean de otra manera, con otras cosas, con aquella persona.
La mente domesticada huye del presente, le da miedo, así lo heredó: “si te alejas suficiente del amor, nada podrá dañarte” -dice-, mentira: “si te alejas del amor, estarás muriendo en vida, serás un zombie, un robot que responde a programas de consumo.”
En el presente todo continúa, nada se rompe.
Amar no es un riesgo, el riesgo es no hacerlo por miedo. Te arriesgas a no vivir y eso es grave porque solo te permite sobrevivir.
Es demasiado el miedo que nos guía en actos inconscientes llenos de reproches, quejas y críticas.
Es demasiado el miedo que nubla la vista y cierra los sentidos.
No querer sentir es la estupidez más grande que comete el ser domesticado por debajo de no aceptar lo que es, como lo único posible.
Acepta y estarás abriendo infinidad de posibilidades que no necesitas ni contemplar para que ocurran, sobretodo porque podrías adulterarlas con tu sistema de creencias limitado por tu ego aterrorizado.
¿Qué tratas de controlar? Tal vez no controlamos nada pero la mente te engaña y la vida te regaña porque sabe que la mente solo esquiva la enorme potencialidad de estar vivo, tu felicidad.
Disfruta lo que tienes porque vivir en lo que creemos que nos falta es la enfermedad del siglo XXI.
La tristeza es parte de tu riqueza como ser humano, no la evites, vívela como vives la alegría sabiendo que va y viene.
Lo que de verdad duele es separarte de ti porque el amor se genera en ti, tú eres el generador del amor que reclamas a otros seres, si ellos no están, el amor sigue en ti. Lo que sientes es el dolor que provoca entregar el interruptor de tu felicidad a algo o alguien externo.
Tu conexión con la vida de dentro afuera y de afuera a dentro, el aire, la luz, la respiración, la tierra, la inspiración, el silencio, la sonrisa, te dará las respuestas.
Nada se rompe porque nada se une, todo simplemente ocurre, sucede.

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