Observar en lugar de Juzgar

Observar me parece un acto de amor.

Es lo que hacen los bebes y muchos niños, también los animales.

¿Lo has observado? :).

Pero la mayoría de adultos lo han olvidado, ahora juzgan, evalúan, critican…
Los adultos somos modelos de los niños y ellos quieren ser como nosotros por eso se convierten en expertos evaluadores.

En algún momento dejamos de observar y empezamos a emitir juicios. Todo va cambiando desde ese momento, empiezan los enfados, comparaciones, culpas, etc…y no solemos darnos cuenta del cambio hasta que un día no nos explicamos tanta infelicidad y empezamos a poner conciencia.
Ese es el momento de volver a observar y dejar de lado los juicios.
Observando permitimos que la vida fluya, juzgando ofrecemos resistencia.

Deshaciéndose de la práctica de evaluar, todo se vuelve más armónico tanto con uno mismo como con los demás.

Si, estamos familiarizados con observar un paisaje o un objeto aunque no sin «comentar» algo :o.
Pero también podemos observar una opinión, un acto, una palabra, un sonido, un estado, una incomprensión, una emoción, etc…sin juzgar.

Es el acto de amor que permite la compresión de «la verdad» por encima de la evaluación, del bien y del mal, de lo correcto y lo incorrecto.

Observar es lo que nos permite ponernos en contacto con nuestro interior y así actuar, en lugar de, adquirir el papel de «víctima», buscar en el exterior y reaccionar según lo que has aprendido.
Creo de corazón que es un arte que llevamos dentro pero que hemos de recordar para poder practicarlo.

También que observar mejora la relación con nosotros mismos, con los demás y con el entorno.

Es muy fácil detectar cuando estamos juzgando. hay resistencia.
También es muy fácil detectar cuando estamos observado: Todo fluye.

Practiquemos el arte de observar, ¿Te apuntas? 😉

He encontrado una preciosa canción de Ruth Bebermeyer que lo expresa maravillosamente:

«Jamás he visto un hombre perezoso,
sé de uno a quien nunca vi correr,
y sé de otro que a veces dormía
entre la comida y la cena
y que se quedaba en casa cuando llovía,
pero no eran hombres perezosos.
Antes de llamarme loca
piensa un momento:
¿Era un perezoso o
sólo hacía cosas que consideramos
“de perezoso”?

Jamás vi a un niño tonto;
vi a uno que a veces
hacía cosas que yo no entendía
o que no eran como yo lo había previsto;
vi a un niño que no había visto
los mismos sitios donde yo estuve,
pero no era un tonto.
Antes de llamar tonto a un niño,
párate a pensar, ¿era un niño tonto, o simplemente
conocía cosas diferentes de las que tú conocías?

Aunque he mirado mucho,
nunca he visto una cocinera;
he visto a una persona que mezclaba ingredientes
que después comimos;
una persona que encendía el fuego
y vigilaba la carne mientras se cocía.
Esas cosas sí las he visto, pero no a una cocinera.
Dime, ¿es a una cocinera a quien ves,
o a una persona que hace cosas que llamamos cocinar?

De aquél a quien algunos llaman perezoso,
otros dicen que está cansado o que toma las cosas con
calma.
De aquél a quien algunos llaman tonto,
otros dicen que sabe cosas diferentes.
He llegado pues a la conclusión
de que, para evitarnos confusiones,
es mejor que no mezclemos lo que vemos con
lo que opinamos.
Porque tal vez tú lo hagas, quiero también decir;
sé que eso es tan sólo mi opinión.»

Extraída del libro: Comunicación no violenta de Marshall Rosenberg

4 comentarios

  1. Querida Mª Carmen,
    Muchas gracias por tus palabras.
    Creo que hay infinidad de maneras para «comunicarnos y crecer desde la espiritualidad».
    Y también que cada uno encuentra su manera de hacerlo aunque muchos coincidamos en esa manera…
    Para escucharnos me parece imprescindible tener momentos de silencio y dejarnos llevar por el corazón para seguir sus pasos :).
    Pasos que nos llevan a un camino por el que andar en armonía y compañía de aquellos en los que nos vemos reflejados.
    Así que una bonita manera de «crecer» es observando nuestro entorno y cambiando en nosotros lo que «nos molesta» de los demás….con esta práctica podemos conectarnos con nosotros mismos y por tanto con la vida…..
    Menuda inspiración, casi escribo un post en el comentario jajajaja, será porque Espíritu viene de en inspirar??
    Gracias otra vez!!

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