Píldoras para los pesimistas

PildoraPor J.W. Wigelsworth, D.N

El demonio de la preocupación provoca más estados de ingestión de lo que lo hace el whisky.
Preocuparse, enfurecerse, temer,¿ de qué sirve? ¡De nada!
Sólo son una evidencia de ignorancia y perturbación.
Mente influyen en su cuerpo.
Su cuerpo influyen la mente.
La mente sin la debida preparación se preocupa. El cuerpo enfermo estimula la preocupación. Los pensamientos de alguien preocupado sólo provocan disturbios. Se entretejen, unos pensamientos asedian a los otros. Todo ello hace que los pensamientos se salgan de control.
Las preocupaciones son como los barcos en el mar agitado, van de aquí para allá sin ningún control.
La persona que se preocupa evidencia una de dos cosas o es desorganizada o le falta confianza en Dios.
Si usted está bien de salud, con preocuparse está demostrando cobardía.
“Me he convertido en un hombre mayor y me he preocupado en demasía por cosas que nunca ocurrieron”.
El temor nos paraliza y hace que nuestras funciones se congelen. Cuando teme, se detiene. Sus funciones vitales se paralizan y usted queda como si estuviera congelado.
¿Qué es el temor? Sencillamente es decir: “estoy asustado”.
Usted debe enfrentar la sinfonía de la vida.
Su futuro no es hoy, pero hoy se forja su futuro.
En la inquietud y el temor se forjan su propio futuro.
Tenga muy presente esto: si usted quiere estar enfermo y quiero desgastar y consumir su cuerpo, preocúpese por las cosas. Eso es la forma más segura de labrarse un futuro de enfermedad.
El temor es irrazonable, arruina nuestros cuerpos y nuestras mentes.
La gente dice ” la belleza es superficial “.
“La belleza se vuelve superficial”, el cuerpo se vuelve horroroso cuando está cobijado bajo el manto del odio. El odio es una cosa detestable, inculta, degradante y baja.
Mujer menos agraciada es una reina lado de la mujer que odia.
Bajo el odio, nadie puede ser bueno.
Nadie puede ser razonable.
Nadie puede pensar.
Nadie puede comer.
El odio dejar a sus vestigios en su cuerpo. De igual forma afectará su futuro. Nadie puede ser bueno.
Nadie puede ser sensato y celoso a la vez.
Usted debe considerar su mente como algo sagrado. La contamina con celos, usted se vuelve desagradable, inestable mentalmente y un miembro indeseado de la sociedad.
Estos cuatro: preocupación, temor, odio y celos son los enemigos de la buena salud.
Tanto su cuerpo como su mente deben estar bien para ser saludables.
Un cuerpo enfermo puede producir una mente enferma.
Una mente enferma puede producir un cuerpo enfermo .
Un buen médico debe tomar en consideración dos aspectos. Los buenos pensamientos conducen a la buena salud, a la prosperidad de la felicidad. Los malos pensamientos conducen a la enfermedad, la pobreza y a la destrucción.
Mírese en un espejo y ríase consigo mismo.

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