¿Razonable? Mejor me Respeto

14821477_s¿Cuántas veces escuchas en tu interior ese “Lo sabía”?
Es un patrón conocido, viene de pensar que las cosas serán diferentes aún haciendo exactamente lo mismo.

“Hacer lo mismo esperando resultados diferentes es la definición de locura” (Einstein)

Las cosas son lo que son y si queremos que cambien es en realidad una señal para cambiar nosotros primero, no hacerlo sería como mirarse al espejo, verse despeinado y con el cepillo querer peinar el espejo.

Cuando vivimos en la mente más que en el corazón podemos llegar a lo razonable y pocas veces, eso razonable, coincide con la armonía de nuestro ser. Somos incluso capaces de hacer cosas en contra de lo que sentimos, decimos: “no me apetece” y lo hacemos igual, luego algo no va bien y nos extrañamos, incluso nos enfadamos, ya estamos en un bucle natural producto de no habernos respetado, de no haber seguido nuestro corazón, de haber sido “razonables”.

De poco sirve hacer lo razonable sin estar en paz.

A veces, incluso, le pedimos a una persona que haga esto o lo otro para sentirnos bien, creemos que eso es más fácil que mirar hacia dentro y cambiar nosotros, pero en realidad, no lo es, volvemos al bucle.

Cuando sentimos que alguien no nos trata como nos merecemos, y eso es con respeto, es momento de poner un límite amorosamente o estaremos haciendo lo mismo con nosotr@s mism@s. Podemos observar el reflejo de esa falta amor, agradécelo y querernos profundamente, no importa si necesitamos un día o un año para eso, la cuestión es priorízalo porque nada es más importante para que nuestras relaciones puedan reflejar ese amor y sean lo enriquecedoras que pueden ser que querernos.

Cuando vuelvas a sentirte mal otra vez por el trato de alguien, o por alguna circunstancia, recuerda que puedes elegir sintonizar con la selección natural. Sabes lo que mereces y tu responsabilidad es seleccionar y elegir conscientemente, desde el corazón, lo que resuena contigo y lo que no. Por supuesto cambiar lo que quieras en ti. Por eso algunas veces vivimos cosas en nuestras relaciones que no entendemos, alguien nos sorprende diciendo algo que no esperamos, de poco sirve darle vueltas porque es un reflejo para eliminar la tendencia aprendida de responsabilizar al otro de lo que solamente nos corresponde a nosotros responsabilizarnos, poner ese límite amorosamente y acogernos al modo aprendizaje, así habremos eliminado el modo castigo y seguiremos creciendo.

En el planeta hay unos ocho mil millones de personas, eso es abundancia, y empequeñecerse queriendo que alguien, por muy maravilloso que te parezca, haga lo que tú quieres que haga es invitar a la escasez a tu vida y cerrar la puerta a quienes vibran en tu misma frecuencia, ellos están en la selección natural de tu ser.

La vida es un camino bellísimo lleno de seres extraordinarios y existe esa selección natural que tu corazón conoce perfectamente, déjala actuar y si ” ya lo sabes”, haz algo, en lugar de seguir igual esperando a que algo cambie.

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