Los Pensamientos como Causa

El mundo entero es el resultado de nuestros pensamientos, podemos pensar en lo que vemos como los efectos tangibles del funcionamiento de nuestras mentes y podremos ver los síntomas que, de forma inconsciente, seguimos insistiendo en cambiar sin darnos cuenta que son irreversibles hasta ahora… 

Todo es mente, el universo es mental. 

¿Qué son los síntomas? Son las manifestaciones visibles de algo que ocurre en otro lugar. Por ejemplo la luz de la temperatura del motor de un coche cuando ha adquirido más grados de los que puede soportar para su buen funcionamiento. La luz, el efecto visible, porque el motor no se ve si vamos conduciendo el coche, es el indicador de que algo no va bien, en este caso, y no podemos hacer nada con la luz en sí misma porque es un síntoma del calentamiento del motor, un efecto, un aviso de la causa que es la temperatura. Esa luz es un resultado irreversible, ya ocurrió, ya la vemos, por tanto, podemos interpretarla como un efecto y tener una oportunidad para enfriar el motor o como una causa, en cuyo caso, podemos querer apagarla rompiéndola, así el motor seguirá calentándose. Habremos «solucionado» solo el síntoma y aunque nuestra conciencia se quede tranquila porque ya no ve lo que ocurre no tardaremos en seguir viendo más efectos como humo saliendo del capó, el siguiente síntoma visible, porque no solucionamos la causa.

Somos responsables de lo que vemos y sobretodo de cómo lo vemos. Si cambiamos la interpretación de nuestras manifestaciones de causa a efecto dejaremos de dar golpes a las luces y las usaremos para conocer la causa y modificarla, podremos poner el motor apunto para que no se caliente más. 

Todo efecto tiene su causa.

Cuando vivimos un conflicto sin duda es un efecto, la solución, la causa, se encuentra en nuestros pensamientos. Poner atención a lo que pensamos y tener solamente aquellos pensamientos que queremos ver reflejados en nuestra vida es la solución a los conflictos. Además, los pensamientos son creativos, y por tanto, altamente contagiosos, cuando ves a alguien funcionando en sintonía con la creación algo te llama a hacer lo mismo. 

Así empezamos a pensar diferente respecto a todo lo que vemos, hasta podemos pensar diferente de las personas que creemos causantes de nuestros males, son como la luz del motor, son síntomas, el efecto de la causa del pensamiento «no soy suficiente», una enfermedad de la sociedad moderna que nos llena de síntomas visibles. 

Recuperar nuestra ancestral sabiduría sobre la plenitud de todo ser humano y de su capacidad de actuar desde su sentir es la causa que materializa el bienestar que necesitamos para vivir en armonía. 

Quizá la causa de todo mal es pensar mal sobre algo. Si esclavizas a los animales serás esclavizado, no como castigo, sino como efecto de tu causa. 

El mundo que experimentas «fuera» es un reflejo del mundo que vives dentro, es un efecto. Si nos unimos en esta realidad y cambiamos nuestros pensamientos, el mundo cambiará respondiendo a una nueva causa.

Tocar nuevas notas para escuchar otra melodía.

Queremos dejar que la creación pase a través nuestro sin intentar controlar los resultados, poner atención a lo que pensamos. Comenzar eligiendo los pensamientos delicadamente durante los momentos de tranquilidad porque los conflictos de cualquier tipo, sin presencia, solo despiertan patrones aprendidos. Y una vez toma el mando un patrón genera el efecto de siempre, resolverá según sus creencias. En cambio podemos entrenarnos para sentir la inminente entrada en acción de nuestros patrones y no dejarlos reaccionar las suficientes veces hasta que se desvanezcan y solo queden como un recuerdo de nuestro antiguo yo.

Como es arriba es abajo

La conciencia de que estamos viviendo la proyección de nuestro interior abre las puertas a elegir el siguiente movimiento. Es como cambiar la canción que suena en tu reproductor y poner la canción que quieres escuchar, la que te gusta, la que deseas disfrutar, la que sabes que tienes. Por ejemplo si quieres sentir tranquilidad, siéntela ahora y se proyectará en el siguiente movimiento. Usa el silencio. Esto reprogramará tus viejos patrones y te acercará a la verdad de quien eres, un ser a través del cual la creación se manifiesta. La vida ya lleva en ella las maravillas de la creación por esa queremos vivirla en lugar de intentar controlarla. Despertar la conciencia de quien somos nos permitirá utilizar el siguiente movimiento después del silencio de la mente.

El siguiente movimiento es aquel que surge de tu naturaleza más pura, la misma que resuena con la tierra, la que sale del corazón, o del estómago, de algún lugar de tu cuerpo que no emita juicios. Requiere de un silencio de pensamientos previo, un espacio donde la creación pueda manifestarse contigo observando y sin emitir juicios. Como ya sabes que lo que ves es un efecto ahora puedes calibrar como están tus pensamientos.

La consciencia necesita un espacio fértil, aire puro, conexión, confianza y silencio. Todo lo que necesita la conciencia forma parte de tu naturaleza solo que está enterrada en creencias falsas y patrones de comportamiento ajenos, lo que hace necesario que la descubramos, que le quitemos el velo.

La conciencia es tu guía hacia el siguiente movimiento desde una sabiduría ancestral y natural, es universal y requiere que no te entretengas haciendo cosas para obtener resultados. La conciencia requiere que seas la causa no el efecto.

La Conciencia es la brújula humana

Vincent Van Gogh

10 comentarios

  1. Me gusto mucho, sobretodo la parte final cuando dices la conciencia es tu guía desde la sabiduría ancestral y natural y requiere que no te entre tengas haciendo cosas para obtener resultados. Gracias

  2. Eva. Antes que nada muchas gracias por este regalo que es de una sincronicidad casi indescriptible,primero porque ayer te recordábamos con Laura mientras hablabamos y segundo porque estoy leyendo y masticando el libro de Eckhart Tolle «El poder del ahora» y ambos tanto lo que escribiste como lo que está en el libro forman parte de un aprendizaje que estoy llevando a cabo,en mi propio laboratorio, el de mis experiencias y que consiste en hacerme único responsable de la realidad que vivo y al mismo tiempo experimentar el poder de ser el creador de la misma haciendome consciente de los pensamientos y entendiendo que la verdadera libertad está en reconocer cómo funciona la mente y observarla sin juicios para poder descifrarla y convertirla en mi aliada.

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