Tu Mayor Riqueza

Educados para conseguir, para competir, para luchar, para esforzarnos y para asegurarnos un futuro, destrozamos lo único que importa.
Nos hemos creído que no hay nada personal en pisar a alguien si es en nombre de un ascenso o que podemos odiar a otras personas en nombre de un tal dios, que no sé muy bien quién será pero habrá que despedirlo pronto.
Al menos puedo decir que nadie me ha regalado nada, que todo lo que conseguido yo sola.- decía el otro día una mujer. La miré a los ojos profundamente y le dije:
Pues que lástima con lo bonita que es la vida con regalos y personas maravillosas a tu alrededor. Quizá podrías empezar a dejarte ayudar un poco o plantearte qué estás dando tú a los demás para no haber recibido nada en todo este tiempo.
¿Cómo hemos conseguido sentirnos orgullosos de algo tan triste? El ego destruirá la mayor de nuestras riquezas como no pongamos conciencia a lo que ocurre a nuestro alrededor.
Riqueza son las personas que te rodean, las que te quieren y te ayudan, esas que no te juzgan cuando te sientes mal y te respetan aunque no hagas lo que ellas quieren.
Tu mayor riqueza son aquellos que magnifican los momentos por el simple hecho de compartirlos sin esperar nada a cambio. Tus amigos, tu familia, la persona que te sirve el café por las mañana, ¿sabes de color tiene los ojos? si la respuesta es no, ya sabes de donde viene tu tristeza, de tu falta de conexión, de tu exceso de prisa, de tus patrones destructivos y tus actos egóticos. No son las personas, eres tú.
Si te quejas de que estás solo, haz un alto en el camino y revisa lo que haces, como tratas a las personas, a todas, desde el camarero de un restaurante hasta a tu madre.
No existen las casualidades, solo son consecuencias de tus actos, de tu forma de vida y tus creencias. Si sientes que nadie te regala nada, pregúntate primero ¿qué le estoy dando yo al mundo?
Con una programación competitiva y materialista, no te imaginas la riqueza que puedes vivir gracias a las personas que te acompañan porque te sientes separado de ellas. La abundancia real de la vida llega cuando aprecias lo que tienes aquí y ahora sin querer nada más…

Mi riqueza eres tú

6s comentarios

  1. Te sales, Evita!
    Gracias.
    La verdad es que, si no hubiese sido por la ayuda que me ha brindado siempre siempre todo el mundo, (por no decir “todo dios”, que esto sí me gusta más como definición, ¿acaso no somos gotitas…?), no sé qué hubiera sido de mí. Sumo y sigo.

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