Vivir según nuestras Prioridades

¿Qué es prioritario en tu vida? Eso que es prioritario, ¿Es lo que estás haciendo? o ¿Lo sigues posponiendo? ¿Hasta cuando? ¿Cuando tengas el dinero? ¿Cuando conozcas a una persona? ¿Cuando cambie el gobierno?….

Las prioridades las tienes clarísimas porqué sabes si lo que estás haciendo te sienta bien o te sienta mal. Lo que ocurre es que demasiadas veces nos dedicamos a hacer cosas superficiales en lugar de lo prioritario. Interrumpimos o anestesiamos el sentir para racionalizar y hacer «lo correcto», que puede estar muy lejos de las auténticas PRIORIDADES de cada uno.

Y es fascinante como podemos seguir haciendo aquello que hacemos aunque nos produce malestar, pasando de las señales, muchas veces, hasta que caemos enfermos o se produce algún «accidente» que nos obliga a frenar y entonces si pensamos en nuestras prioridades, ¿Hasta cuando? Estamos demasiado comod@s con las corazas, armaduras y escudos que construimos hace mucho tiempo y que nos alejan de nuestras prioridades, seguimos posponiendo a la espera de algo que cambie las cosas….

Esta posposición de las prioridades es un patrón aprendido con dos grandes acompañantes: El miedo y el desconocimiento. Es decir: «Esto me sienta fatal pero lo sigo haciendo porqué no conozco otra cosa», «No tengo otra opción», «¿Qué va a pasar si hago lo que realmente quiero?», etc..

La respuesta más común e irracional al ¿Qué va a pasar si hago lo que quiero? es: «Me voy a morir» y literalmente tu subconsciente así lo cree porqué aprendió que si no se porta bien, «mama» (o el/la cuidador/a) se va enfadar y si «mama» se enfada corro peligro de muerte, eso es literal para el subconsciente. Aunque seamos adultos seguimos con esa información que grabamos cuando pintamos una pared siendo niñ@s y alguien se enfadó o cuando nos escapamos o «nos portamos mal» o cuando hicimos algo que realmente queríamos hacer, nuestra prioridad, y obtuvimos un gigante NO acompañado de un buen susto que quedó programado en nuestro subconsciente y ahora creemos y por tanto creamos, que si hacemos eso que queremos hacer, nuestras prioridades, alguien nos va a castigar, algo malo va a pasar, nos van a dejar de querer, etc…y por eso olvidamos nuestra prioridades dejándonos llevar por lo «correcto» aunque no tenga nada que ver con nosotros.

¿Qué sentido tiene vivir una vida haciendo lo que no quieres hacer? Tal vez, vale más arriesgarte a «morir» para vivir una vida plena aunque solo sea 5 minutos, que pasarte la vida quejándose y malhumorad@…Cuando hagas eso probablemente descubrirás que respirar es una prioridad y podrás seguir viviendo 😉

Tener claras tus prioridades te va conectar contigo mism@, en mi opinión no se puede ser feliz o estar en paz con las prioridades de otra personas; de mama, de papa, de la pareja, de la sociedad, del jefe, etc….esas prioridades no son tuyas, encuentra las tuyas siguiendo tus Buenas Vibraciones. Recuerda que donde pones la atención eso se expande….

Ser consciente de tus prioridades te permitirá hacer lo que haces con la conciencia necesaria para decantarte cada vez más hacia esas prioridades.

Lo primero es poner atención a lo haces y distinguir las buenas o malas vibraciones,  a veces nos hemos alienado tanto que nos cuenta sentir en general, igualmente podemos hacerlo con un poco de amor y paciencia. Otra referencia para nuestras prioridades es preguntarte ¿Esto que hago me expande o me contrae. Marshall Rosenberg dijo: «La depresión es el precio que pagamos por ser buenos».

Estar involucrado con alguien o algo con una sensación de que hay algo que no va bien es estar ignorando tus prioridades. Seguir ahí es solo alargar en el tiempo la evidencia.

Nota: Alguien que no respeta tus prioridades…… no es una prioridad 😀

Así que ¿Cuales son tus prioridades? Tómate tu tiempo para saberlo y sé consciente de ellas para cambiar el tener que por el quiero y empezar a darle continuidad a tus Buenas Vibraciones para tener más y más hasta hacer solamente aquellas cosas y estar con aquellas personas con las que vibras en la frecuencia de tus prioridades, es decir, con las que tú eres quién realmente eres.

2 comentarios

  1. Eva, que cierto. Y que fácil. Sólo con conectarnos un poquito con nosotr@s mism@s las prioridades «saltan a la vista».
    gracias por recordarlo, me ayuda a estar atenta y a tenerlo muy en cuenta.
    t’estimo.

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