Ser el reflejo de lo invisible para uno mismo es el destino de aquellas situaciones y/o personas que nos hacen sentir incómodos o enfadados.

Si puedes ver más allá de la emoción descubrirás que algo, incomprensible para algún momento de tu pasado, quiere ser sanado y por eso “grita” pidiendo atención.

Para ver más allá solamente necesitas conciencia, es decir, darte cuenta de lo que ocurre “realmente”.

El problema surge cuando mal interpretamos la situación y apuntamos a la situación o al otro. Es para lo que estamos educados, para juzgar sin descanso hasta sentir alivio temporal, y luego descubrir que no es más que miedo disfrazado.

La verdad no se puede evitar

Repetimos nuestros patrones sin darnos cuenta porque es lo que hemos aprendido y nos aterroriza cambiarlo.

Así que alégrate porque cada momento aparentemente “malo” es una oportunidad para sanar algo de nuestro interior y mejorar nuestras vidas.

Ya puedes sonreírle a las circunstancias y las personas que “te sacan” de tu zona de comodidad ya que son tu propio reflejo esperando recibir una sonrisa que pueda devolverte en lugar de tanto juicio inútil….Sé Feliz!!