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Una vida de la que necesitas desconectar no es vida, es producto de la programación de un sistema insano y malvado que considera “no reales” a la mayoría de seres humanos y por tanto inferiores. Este sistema, que se encarga de programar las mentes con dogmas e ideologías, utiliza, entre muchas otras cosas, la mal llamada educación para convertir a los seres humanos en personas y ponerlas a su servicio.

Recordemos las palabras de Johan Fichte: “El Estado debe moldear a cada persona, y moldearla de tal manera que simplemente no pueda querer otra cosa distinta a la que el Estado desee que quiera”. El adoctrinamiento de las masas para el beneficio de unos pocos se lleva produciendo desde que se estableció la educación pública como forma de disciplinarlas y convertirlas en instrumentos al servicio del gobierno.

Ese “estado” es el mismo que lleva cientos de años perpetuando guerras y creando con ellas pobreza, destrucción y enemigos falsos contra los que luchar cuando los verdaderos enemigos son los artífices de estas guerras. No dejes que te sigan haciendo creer que tus enemigos son quienes ellos señalan con el dedo y condenan con mentiras que puedes descubrir investigando por tu cuenta y utilizando el sentido común.

“La verdad no teme investigación, la mentira sí”  

Pedro Irso (profesor de historia)

Uno de los principales impulsores de la educación pública estadounidense, sentenciaría que “la gente independiente y autónoma es un anacronismo contra productivo en la sociedad colectiva del futuro”.

Si esperamos al fin de semana y a las vacaciones para hacer lo que queremos y durante la semana o jornada de trabajo solo estamos queriendo que se acabe, sigues este adoctrinamiento sin pensar, podríamos llamarlo el paradigma del “por fin es viernes”. Con este paradigma no somos libre, no somos dueñas de nuestra vida, somos producto de un sistema corrupto y esclavista. La mayor parte de nuestra vida la pasamos produciendo y consumiendo para el sistema. Así es como nos desconectamos de nuestra esencia y por eso necesitamos recuperar la conexión.

Nos han convencido de que eso es lo normal, la propaganda nos lava el cerebro constantemente y utiliza el mecanismo del miedo para que sigamos sus normas, de ahí hacer lo “normal”. Y se puede resumir en estudiar, trabajar para el estado a cambio de dinero, jubilarnos y morir.

Como puedes imaginar, quizá sea lo “normal” y no es lo natural. Lo natural es lo que nos hace seres vivos, humanos y espirituales.  

Recuperar la conexión es encontrar una actividad que resuene nuestro interior, con nuestra inspiración. En ella está nuestro servicio al planeta. Actuar según sentimos naturalmente, ser responsable de cada uno de nuestros actos y así poder dejar atrás lo artificial que conlleva la programación. No somos máquinas, somos seres vivos y podemos expresar esa vida en todo su esplendor saliendo del adoctrinamiento masivo.

Pon tu mente a tu servicio, entrénala para que sea tu aliada y juntas podréis vivir en inspiración, en espíritu. Así el universo se vuelve tu cómplice por la ley de la correspondencia: como es arriba es abajo, como es dentro es fuera. 

Esa actividad que resuena con tu interior despertará la semilla que quedó esperando a ser regada en algún momento de la infancia. Quizá fue un: “no llegarás a nada”, “te morirás de hambre”, “te quedarás debajo de un puente”, “no tienes talento” o “no vales para eso”, mensajes que te desconectaron. Todos ellos son mentiras usadas para manipular tu libre albedrío y ponerlo al servicio del sistema eliminando así tu poder creador.

Recuperar la conexión es una aventura necesaria e inminente. Es, tal vez, el emprendimiento más importante de tu vida. 

Para mi ni fue fácil, ni lo sigue siendo a veces y es inevitable. Contra más te resistes a ese camino, más sufres, contra más fluyes con él más libre eres.

La clave es recuperar la confianza con la que llegaste al mundo. Esa poderosa fuerza que no conoce dudas y que incluye una sabiduría innata que lleva contigo desde siempre.  

Ya no necesitas que nadie te proteja para hacer crecer la semilla, como pasaba en la infancia, y desarrollar el potencial que llevas dentro. Ahora tienes todos los recursos, solo necesitas tiempo, valor y mucho amor.

Al recuperar la conexión, la verdad se va revelando a cada paso y todo se une en un verso único: UNI-VERSO.  

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